Entre los plásticos ingeridos por el cetáceo hallado en las costas de Indonesia había vasos, botellas y otros formatos del material

La presencia de plásticos en los mares y océanos sigue siendo uno de los grandes problemas del planeta de cara a la conservación de los ecosistemas. La última víctima de esta acumulación de basura en el agua ha sido una ballena de nueve metros y medio de longitud por cuatro y medio de ancho que ha aparecido en una isla central del archipiélago de Indonesia y en cuyo estómago se han encontrado 115 vasos, 4 botellas, 25 bolsas, 2 sandalias y más de 1.000 trozos de cuerda, entre otros productos de plástico, que sumaban un total de más de seis kilos de deshechos, según han confirmado desde la organización WWF.

Uno de los aspectos más alarmantes del triste hallazgo es el hecho de que la isla Kapota, donde ha aparecido el cadaver del animal, se encuentre dentro del Parque Nacional de Wakatobi. “Aunque no hemos podido deducir la causa de la muerte, lo que vemos es realmente horrible”, se lamentaba la ecologista Dwi Suprapti, coordinadora de conservación de especies marinas en Indonesia de WWF.

Indonesia es el segundo país que más plásticos arroja al mar, solo por detrás de China, y el cuarto más poblado del mundo. A este dato no favorece en absoluto el que se haya convertido en los últimos años en uno de los principales destinos turísticos.

Según la ONU, cada año se vierten aproximadamente ocho toneladas de plásticos al mar, de los cuales casi una tercera parte procede de Indonesia. La mayoría de ellos son ingeridos por los animales entrando así en la cadena trófica. No solo somos los responsables del deterioro de los ecosistemas, sino también del de nuestra alimentación, calidad y esperanza de vida.

 


Vía: www.naturahoy.com